LA UNIDAD MILITAR DE EMERGENCIAS TIENE QUE ACUDIR A LA RESIDENCIA MIXTA DE PARQUESOL

 

Que la Residencia Mixta de Parquesol era un polvorín que iba a terminar en un foco de contagio de Coronavirus era algo que se predecía. Lo han denunciado l@s trabajador@s y lo venimos denunciando las organizaciones sindicales. Recientemente se ha interpuesto una denuncia ante la Inspección de Trabajo.

La Dirección de la Residencia Mixta de Parquesol NUNCA se ha tomado en serio la epidemia por COVID-19. Desde un primer momento se notificó a l@s trabajador@s que había que tomarlo como si de un simple sarampión se tratara, y que por eso no les iba a dotar de los EPIs adecuados para protegerse de un virus con una tasa de contagio tan alta. Mientras tanto la Directora cuanta con unas medidas de protección con las que no cuentan ni las que hacen atención directa a los residentes.

Esta mala praxis llega a la irresponsabilidad cuando se constata que no ha tomado ni una sola medida de protección con los propios residentes. No se ha respetado ni una sola medida de confinamiento ni distanciamiento social obligadas para el resto de la sociedad, y que con mucha más razón y rigor han de ser aplicadas en un centro con población de riesgo por ser sus usuarios personas de la tercera edad.

-Hasta este fin de semana, la gran mayoría de los residentes desayunaban, comían y cenaban en un comedor general de más de 80 comensales, en vez de hacerlo cada uno confinado en su propia habitación. Se ha dado casos de usuarios fallecidos por Coronavirus, que han estado utilizando el comedor general hasta el último momento.

-Hasta este fin de semana –hay fotos que lo atestiguan- los residentes seguían echando partidas de cartas, compartiendo naipes que al pasar de unas manos a otras suponen un riesgo extremo de contagio.

-Hasta este fin de semana seguían funcionando las fuentes de agua donde los usuarios pueden beber de forma comunal.

-Hay residentes cuyo cónyuge -con el que convivían en la Residencia- ha fallecido por Coronavirus, que en vez de guardar la obligada cuarentena han podido seguir desplazándose con libertad por el recinto sin restricción alguna (ha seguido comiendo en el comedor general, y jugando partidas de cartas con el resto de usuarios).

Con estos precedentes era inevitable el contagio que se esta extendiendo por la residencia, y que el ejercito haya tenido que acudir a desinfectar las dependencias.

Javier del Amo, Delegado Sindical de FeSP UGT.

 

 

 

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