EVOLUCIÓN DE LOS SÍNTOMAS DEL CORONAVIRUS EN LOS PACIENTES

fespugt.es publica:

Después de más de tres semanas hablando del COVID-19, todos tenemos claro que los principales síntomas coronavirus son: fiebre, tos y dificultad respiratoria. Una gran parte de los afectados presentaba además dolor de garganta en el inicio de la sintomatología, malestar y mareos, aunque estos últimos en menor medida. También se han relatado, aunque en menor proporción, pérdida de la capacidad olfativa y del gusto, así como diarrea.

El problema es que estos síntomas son comunes a otras enfermedades como la gripe y es prácticamente imposible diferenciarlas exclusivamente por sus síntomas. Para ello haría falta realizar un test de confirmación.

No obstante, el creciente número de casos positivos en todo el mundo ha permitido averiguar los principales síntomas que presentan los afectados por Covid-19 y la evolución en los pacientes.

Así, de forma general, el cuadro del COVID-19 presenta las siguientes fases:

  1. Infección a través de gotitas de saliva de paciente infectado, bien directamente al hablar o toser estando próximo (entre un metro o metro y medio) o a través de superficies en la que se han depositado esas gotitas de saliva.

  2. Los últimos datos indican que entre los cinco y seis días desde que se contagia el virus aparecen los primeros síntomas (periodo de incubación).

  3. En la mayoría de los casos, los pacientes no generan síntomas pues su sistema inmunitario acaba con la infección sin que el afectado se dé cuenta.

  4. En el 80% de los casos confirmados, los síntomas son leves: fiebre, tos, cansancio y cierta presión en el pecho. Con estos síntomas hay que llamar a los teléfonos habilitados (diferentes en cada CCAA). Solo hay que ir a Urgencias si existiera dificultad respiratoria muy evidente. Las personas que te atienden te recomendarán tomar paracetamol cada 8 h siempre que la fiebre llegue a 38 ºC, no antes. Se puede alternar con Nolotil cada 4h.

  5. Parece ser que el día 8 desde la aparición de los síntomas es clave en la evolución de la enfermedad, pues en un porcentaje que depende de la edad del paciente y la existencia de patologías previas, la enfermedad evoluciona de forma grave (neumonía). Es en estos casos cuando se tiene que ingresar al paciente.

  6. La duración de los síntomas leves o moderados se suele alargar alrededor de dos semanas, por lo tanto, hay que tener paciencia y estar fuerte psicológicamente para aguantar un proceso que es largo.


 

 

 

 

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