"El Gobierno del PP nos ha negado la Negociación y el Diálogo"

Pilar Navarro Barrios (Madrid, 1950) es enfermera de profesión y afiliada a UGT desde 1982. En 1986 se hizo cargo de la subdirección del Hospital Ramón y Cajal. En 1991 entró como responsable del departamento de atención primaria en el equipo de dirección estatal de la FSP-UGT.  Ha sido Secretaria Federal del Sector Salud -después llamado Salud, Servicios Sociosanitarios y Dependencia- de la Federación de Servicios Públicos desde 2002. El último Congreso de UGT la eligió vocal del Comisión de Control Económico Confederal y por tanto dejará su puesto de responsabilidad en la Federación de Servicios Públicos al ser ambos incompatibles estatutariamente.

Pregunta. Desde 2011, con la entrada al Gobierno Rajoy y su Ministra Ana Mato, el conjunto de los empleados y empleadas públicas viven el peor momento en cuanto a recortes se refiere. ¿Cuál es el mayor daño que ha hecho este Gobierno a las organizaciones sindicales?

Respuesta. El mayor daño que se nos ha hecho ha sido la falta de Negociación y de Diálogo. Esta circunstancia ha tenido como consecuencia que no podamos avanzar prácticamente en nada. Tuvimos también un mal momento cuando ganó Aznar, pero nada que ver con el nefasto momento de la era Rajoy, que es un periodo absolutamente negro para la sanidad española.

P. ¿El llamado Ámbito de Negociación ha despegado? ¿Ha servido para algo?

R. Realmente no. Ha sido una especie de paripé del Gobierno del Partido Popular para hacer creer a la opinión pública que estábamos haciendo cosas, que estaba hablando con las organizaciones sindicales. Pero el resultado se resume en cinco Reales Decretos, todos impugnados por las tres organizaciones sindicales más representativas del sector y varias asociaciones científicas; no sabemos qué va a pasar con ellos.

P. Uno de los más polémicos ha sido el de la Prescripción Enfermera.

R. Efectivamente, el RD de Prescripción Enfermera ha sido un absoluto desastre para la profesión. Además, nadie quiere asumir ningún tipo de responsabilidad. En estos momentos los profesionales de la Enfermería están en una encrucijada: por un lado los acusan de intrusismo, porque el RD no les permite hacer lo que estaban haciendo, que es ni más ni menos que indicar un medicamento que el paciente puede comprar en la farmacia sin receta. Los tres sindicatos mayoritarios de sanidad, UGT, CCOO y CSIF hemos mandado una carta conjunta al Director de Recursos Humanos y al Ministro pidiendo una reunión; el primero nos ha dicho que está en funciones y no puede tomar decisiones. El Ministro ni siquiera nos ha respondido.

Otro aspecto a destacar de esta etapa es que se ha vulnerado la Negociación Colectiva. Las organizaciones sindicales somos los únicos que podemos negociar, nos ampara la Constitución. Y este Gobierno ha introducido lo que se ha dado en llamar Foros Profesionales, que están usurpando el derecho de los representantes de los trabajadores y a lo que se dedican es a tratar de solucionar sus propios problemas. Los Foros no están reglamentados. Además solo están atentos a la parte profesional de Enfermeras o Médicos, sin valorar los problemas del conjunto del Sistema Nacional de Salud.

P. Estamos en una situación de stand by político hasta que se forme Gobierno. ¿Qué le pedirías al nuevo ministro o ministra del ramo?

R. Lo primero que derogue el Real Decreto o que suspenda la aplicación del RD de Prescripción Enfermera. Después que paralice todos los reales decretos que han salido. Después que no sentemos, que hablemos, que negociemos y que valoremos qué es lo que necesita nuestro Sistema Nacional de Salud y qué necesita de sus profesionales, que están altamente cualificados para desarrollar su labor.

P. ¿Qué momento destacarías de tu trayectoria como profesional de la Enfermería?

R.De 1982 a 1984 fue cuando el Gobierno y el Ministerio nos dieron a los profesionales de la Enfermería los mayores derechos y reconocimientos. En aquel momento hicimos toda la transformación del personal enfermero, auxiliares de enfermería y los técnicos sanitarios. Para mí fue ilusionante porque se les dieron expectativas a los trabajadores de que podían seguir progresando en su condición de personas con derechos laborales.

P. ¿Y de tu trayectoria sindical?

R. En los llamados Acuerdos 92 hubo momentos muy importantes para los trabajadores y trabajadoras. El Gobierno se reunió con las organizaciones sindicales más representativas y se hicieron avances muy importantes, tanto en el ámbito de la atención especializada como en el de la primaria. Se regularizaron los temas de jornada, retribuciones y derechos sindicales. En los dos ámbitos (especializada y primaria) introdujimos un asunto destacable: delimitar cuántos usuarios correspondían a cada uno de los profesionales por tarjeta sanitaria. En atención primaria también se habló del tema de la dispersión geográfica, que tantos problemas estaba causando. De igual manera, considero un avance el respeto y la consideración que ganó la atención primaria como primer nivel de acceso de la ciudadanía al Sistema Nacional de Salud. Después de esa fecha yo creo que se ha perdido la oportunidad de seguir trabajando al mismo ritmo tanto en los derechos de los profesionales como en la estabilidad del Sistema Nacional de Salud. No porque nosotros no hayamos querido, sino porque no ha habido voluntad política. El Estatuto Marco del Personal Estatutario de los Servicios de Salud es de 2003. Para nosotros era fundamental, pero desgraciadamente fue un corta y pega de lo que ya teníamos.

P. ¿Cómo crees que se presenta esta nueva etapa?

R. Desde UGT seguiremos apostando por un Sistema Nacional de Salud tal y como estaba configurado en el inicio. Seguiremos trabajando para que los trabajadores y trabajadoras sanitarias recuperen lo perdido en este tiempo de crisis. Lo haremos con voluntad y optimismo; no podemos olvidar que a pesar de los problemas y de las dificultades, nuestro Sistema Nacional de Salud es uno de los mejores de Europa y del mundo.

 

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