ANTES SE COGE A UN MENTIROSO…

Valladolid, 28 de septiembre de 2020.

Tras la publicación de la Resolución 171/2020 de 23 de septiembre de la Comisión de Transparencia de Castilla y León, que reprende severamente y cuestiona la gestión que de los datos del Covid en las residencias de la Comunidad ha hecho la Consejería de Familia y por ende, la Junta de Castilla y León, desde la FeSP de UGT Castilla y León nos vemos en la obligación de hacer una serie de consideraciones:

1.- El 17 de junio del 2020 esta organización convocó una rueda de prensa para valorar la gestión de la pandemia realizada por el Gobierno de la Junta, y solicitamos el cese inmediato de la Consejera de Familia y de su equipo de la Gerencia de Servicios Sociales por la nula, nefasta y caótica actuación que habían llevado a cabo durante los meses de la primera ola; actuación que iba desde el “tancredismo” en la elaboración de planes de desescalada (fue la última consejería en realizarlos) hasta la ausencia de control en la puesta en marcha de los mismos, lo que contribuyó al desastre vivido con nuestros mayores. Incidimos también en la falta de transparencia en los datos de contagiados y fallecidos por el Covid, y exigimos la disgregación de datos entre residencias públicas y privadas para una mejor comprensión y valoración de lo ocurrido, con claras repercusiones sobre el modelo residencial que padecemos en esta Comunidad.

2.- Pese a la claridad del mensaje, el 18 de junio, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el omnipotente portavoz de la Junta decía desconocer en qué nos sustentábamos para tal petición, por lo que le solicitamos una reunión para clarificarle las dudas que públicamente mostraba; e insistimos en lo de públicamente porque su facción de gobierno clamaba en la sombra por lo que había sucedido en las residencias, certezas y opiniones que seguramente no le eran ajenas.

3.- El 16 de julio se produjo por fin la “no reunión” en el Colegio de la Asunción, ya que a esta no acudió el Vicepresidente de la Junta de Castilla y León sino el señor Francisco Igea Arisqueta que protagonizó, cual Mr. Hyde, un ataque dialéctico de barra de bar, o de barra brava argentino, cuyo único objetivo no era preguntar por las razones, públicas y notorias, para exigir el cese de la consejera Blanco sino exigir que UGT Castilla y León pidiera el cese del Ministro de Sanidad por no dejarle publicar los datos de las residencias privadas.

4.- Dos meses después, el día 23 de septiembre, el Comisionado de Transparencia pone en su sitio a cada cual, asigna a cada uno sus responsabilidades y refrenda lo que esta organización sindical ha pedido siempre: conocer la verdad.

Desde la FeSP de UGT Castilla y León EXIGIMOS una vez más el cese de la Consejera de Familia y de su equipo, tanto por su gestión como por la ocultación de información tan vital para la evaluación de la misma. EXIGIMOS una comisión de investigación parlamentaria sobre lo sucedido con la gestión de la Junta en la pandemia Covid, ya que entendemos que el informe hecho por parte a petición de parte, y que supuestamente antes de final de mes publicará el Gobierno de Castilla y León, optará por el triunfalismo y las medias verdades. SOLICITAMOS que se depuren las responsabilidades al más alto nivel para que nunca más el Comisionado de Transparencia de Castilla y León tenga que definir a este Gobierno como no transparente.

 

 

 

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