FESP UGT ENSEÑANZA Y LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID INFORMARON SOBRE LOS NUEVOS CRITERIOS DE LA ANECA.

El sector de Enseñanza de la FeSP-UGT de Castilla y León realizó ayer 31 de enero de 2018 un encuentro informativo acerca de la aplicación de los “nuevos criterios” de la ANECA.

Contamos con la participación de D. Juan Antonio Maroto Acín y Dña. Josefa Isasi Marín, profesores de la Universidad Complutense de Madrid y representantes de UGT en los grupos de trabajo para la revisión de los criterios de la ANECA. Por parte de la Universidad de Valladolid contamos con la participación de Dña. Laura Palacio Martínez (Vicerrectora de Profesorado de la UVA) y Dña. Natalia Martín Cruz (Vicerrectora de Planificación Estratégica y Calidad de la UVA) que informaron sobre cuestiones técnicas y de procedimiento para la presentación de las solicitudes de acreditación.

El acto fue inaugurado por el Excmo. Rector de la UVA, D. Daniel Miguel San José, y por la Secretaria General de la FeSP-UGT de Castilla y León, Dña. Carmen Amez Revuelta.

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La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) es un Organismo Autónomo, adscrito al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, encargado de realizar actividades de evaluación, certificación y acreditación del profesorado para el acceso a los cuerpos de funcionarios docentes universitarios.

En noviembre de 2016 se publicaron los “criterios ANECA” para el acceso a la función docente universitaria. Desde UGT se rechazaron de pleno los criterios planteados por diversos motivos: suponen un aumento irracional del nivel de exigencia que perjudica especialmente al profesorado joven, se incrementa la subjetividad de las evaluaciones, se da excesiva importancia a los méritos de investigación frente a los méritos docentes, etc. En definitiva, no son coherentes con las necesidades y objetivos globales de las universidades españolas.

Para la UGT, detrás de una exigencia de méritos académicos tan desorbitada para el acceso a plazas de profesor funcionario, se encierra el propósito de dificultar el acceso a la función pública y, a la postre, menoscabar la Universidad Pública en sí misma.

Como resultado de la presión ejercida ante el Ministerio y ante la ANECA pidiendo la retirada de dichos criterios, el Ministro de Educación anunció en diciembre de 2016 la creación de un Grupo de Trabajo para revisar los criterios de acreditación del profesorado, con participación de nuestro sindicato.

En noviembre de 2017 se publican unos nuevos criterios como resultado de la negociación con los grupos de trabajo pero nuestra valoración tiene un cariz agridulce. Aunque consideramos que las propuestas que hemos realizado se han atendido parcialmente y han contribuido a clarificar y mejorar los criterios de evaluación (desde la versión originaria de tales criterios a los actuales), todavía son más las propuestas que no han sido aceptadas ni incorporadas. Más concretamente, creemos que, como resultado del proceso de revisión con participación de los agentes sociales, han mejorado sustancialmente los criterios del ámbito de Ingeniería y Arquitectura, pero no tanto los de los restantes ámbitos académicos, y en particular los del ámbito heterogéneo de las Ciencias Sociales y Jurídicas.

Bajo nuestro punto de vista, cualquier intento de mejora del nivel docente e investigador de la enseñanza universitaria en España debe partir de un diagnóstico sobre su situación presente y para ello es imprescindible la participación del conjunto de la comunidad académica y no solo de la ANECA.  Además,  en UGT insistimos en la necesidad de crear una Comisión de Seguimiento, con la participación de los agentes sociales, que evalúe periódicamente los resultados de las acreditaciones.

Por último, queremos expresar nuestro rechazo rotundo a la paralización del proceso de acreditación que se ha producido durante este tiempo de revisión de criterios, que mantiene un elevado número de solicitudes, realizadas antes y después, sin resolver. La revisión de los criterios (que mientras no se indique otra cosa, debieran estar en vigor y siendo aplicados) en ningún caso justifica tal proceder, que mantiene tantas trayectorias universitarias paralizadas durante un tiempo tan prolongado, a la espera de una resolución. Y este rechazo también es aplicable a la paralización de los recursos, muchos de ellos relativos al sistema de acreditación precedente, que están pendientes de resolución.

 

 

 

 

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